Legisladores, exportadores e importadores de Estados Unidos están enfrentados en una oleada de declaraciones sobre el impacto que podría tener la imposición de restricciones a los envíos de productos agrícolas de México al mercado estadounidense, lo que podría derivar incluso en una guerra comercial.

En una segunda audiencia organizada este jueves por la administración del presidente Donald Trump, legisladores y representantes de organizaciones agrícolas de estados del sur afirmaron que agricultores estadounidenses se han visto afectados por importaciones desde México por prácticas de dumping y subsidios, además de argumentar riesgos en la seguridad nacional.

El legislador Austin Scott, de Georgia, expuso que programas de subsidios de México a frutas y verduras han propiciado pérdidas a agricultores de Estados Unidos, a la vez que acusó a México de realizar prácticas de dumping en esos productos.

“Ahora es un tiempo crucial para apoyar a los agricultores”, secundó John Rutherford, representante de Florida, en un contexto en el que se realiza el proceso de elecciones presidenciales de Estados Unidos y Trump, autonombrado el “Hombre Arancel”, busca su reelección.

En contraste, la Asociación de Productos Frescos de las Américas (FPAA, por su sigla en inglés), quien representa a los importadores estadounidenses de frutas y hortalizas, dijo que se opone a que Estados Unidos recurra a remedios comerciales de seguridad nacional de la Sección 301.

“El uso de esta ley comercial rara vez invocada impondría costosos aranceles a los productos de temporada, elevaría los precios al consumidor y lanzaría numerosas e interminables guerras comerciales de ‘ojo por ojo’ que podrían poner en peligro más de 40,000 millones de dólares en exportaciones agrícolas estadounidenses a México”, dijo en un comunicado.

La FPAA ha expuesto que México ha respetado constantemente los acuerdos comerciales, incluido el uso de subsidios a sus propias industrias.

Como signatarios de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Estados Unidos y México acordaron no superar ciertos niveles de subsidios agrícolas y, hasta ahora, ambos han cumplido ese compromiso.

Y según un análisis reciente de la Universidad de Arizona, desde 1995, Estados Unidos ha utilizado hasta 41% de sus subsidios permitidos, mientras que México ha promediado sólo 2 por ciento.

El análisis, agregó, no incluyó la reciente ayuda de 28,000 millones de dólares a los agricultores estadounidenses a la luz de las continuas tensiones comerciales de Estados Unidos con los principales mercados de exportación, incluida China, que podrían poner a Estados Unidos por encima de los límites permitidos por la OMC para los subsidios comerciales.

Sobre si México tiene una ventaja laboral injusta, la FPAA replicó que uno de los puntos clave negociados en el Tratado entre México, estados Unidos y Canadá (T-MEC) fue la responsabilidad laboral.

Arguyó que México ha cambiado su ley en respuesta, y el T-MEC contiene mecanismos de resolución de disputas para disposiciones laborales.

Sonny Perdue, secretario de Agricultura de Estados Unidos, ha dicho que la administración de Trump evaluará las medidas disponibles para ayudar a los agricultores estadounidenses.

Bajo las leyes actuales, los productores estadounidenses no han presentado nuevos casos por dumping o subsidios ilegales contra productos mexicanos. En las audiencias se han mencionado productos como fresas, arándanos, tomates y melones.

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