miércoles , 20 noviembre 2019
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Sader, la hora de la política

MAURICIO FLORES. GENTE DETRÁS DEL DINERO. LA RAZÓN.

El titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos, enfrenta una posible reducción de casi 30% en el presupuesto que se le asigne en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020, restándole capacidad operativa y de ejecución a pesar de que los habitantes más pobres del campo recibirán beneficios directos de otras dependencias como la secretaría de Bienestar a cargo de María Luisa Albores, o del Trabajo que lleva Luisa María Alcalde conforme al proyecto de distribución transversal de los recursos que diseño el equipo de secretario Arturo Herrera en la SHCP.

Vaya, la gestión de Villalobos en 2020 no será tanto la de atender a los pobres rurales pues esa tarea se lea ha venido desligando progresivamente a esa secretaría (desde que se llamaba Sagarpa) para concentrarse en los aspectos productivos tanto de pequeños, medianos y grandes agricultores.

Por tanto, el asunto mas complicado conforme al diseño original de 46,255 millones de pesos de presupuesto para el año entrante es mediar para que cubra tanto el Programa de Precios de Garantía, abasto de fertilizantes y el alcance al Programa Ingreso Objetivo que prácticamente desaparece: de 6,707 millones de pesos asignados este año para apoyar a los comercializadores de oleaginosas y granos para el 2020 se le planea dejar tan solo 129.2 millones de pesos lo cual, de entrada, ya generó la airada objeción del Consejo Nacional Agropecuario -que lleva Bosco de la Vega- pues el menguante programa está dirigido para apoyo a los agricultores de mayor magnitud que suministran directamente a la cadena agroindustrial.

Sabedor de la compleja ecuación que tiene que resolver, Villalobos y los integrantes de la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Agropecuario -que dirige Octavio Jurado- cerraron filas la semana pasada para adecuarse a los nuevos esquemas y transitar a una reconversión productiva capaz de aplicar nuevas tecnologías para el cultivo simbiótico de invernadero al tiempo de enfrentar los graves retos del cambio climático, disponibilidad de agua y atención a plagas y enfermedades en medio de un cambio severo en la estructura de asignación del presupuesto federal.

Todos coludos o todos rabones. La búsqueda de los canales transversales del presupuesto hacia a la agricultura comercial e industrial será para el jefe de SADER tan importantes como que Javier Delgado consolide rápidamente la operatividad de la nueva FINAGRO, la cual concentrará todos los instrumentos para el financiamiento y aseguramiento de cosechas de los productores comerciales.

En un escenario óptimo, lo esperado sería que los pequeños agroproductores ingresen sus cosechas y animales al circuito comercial de sus comunidades y regiones al tiempo que los productores medios y grandes abastecieran con mejores precios a las ciudades y los mercados de exportación. El escenario negativo sería un desplome general de la producción por la falta de financiamiento a la producción comercial y una decepcionante productividad en la pequeña propiedad.

Así que para estar en el escenario óptimo, el titular de SADER tiene ante sí su mayor reto político que como técnico profesional del campo.

 

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