Tras el reporte alcista del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, los mercados agrícolas entraron en un rally intenso; ese mismo día el maíz registró “un límite arriba” en su cotización en la Bolsa de Chicago

Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Impresionante la acción de precios reciente para los derivados agrícolas de Chicago.

Hace unos días el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) nos compartió su reporte mensual de oferta y demanda, y las observaciones sobre tales temas nos dejaron asombrados. No esperábamos una caída productiva tan grande en el maíz.

Los estadounidenses no solo asumieron una pérdida productiva en su más reciente campaña de cerca de 8 millones de toneladas, sino que además ajustaron los inventarios de la campaña anterior para que así entre inventarios y producción se perdieron poco más de 10 millones de toneladas. Así nomás, arrancamos muy por debajo de las expectativas.

El resto fue un ejercicio de ir ajustando demanda para no declarar cifras de inventarios obscenamente bajos.

Ahí es donde se dirime todo en mi opinión, la estimación reductora de la demanda se da sin fundamentos, los norteamericanos están increíblemente vendidos en maíz y no se diga soya.

Los inventarios finales han caído a zonas de mucho peligro y con lo somero de los inventarios se da la narrativa alcista para dar y repartir.

Tras el reporte alcista del USDA, los mercados agrícolas entraron en un rally intenso; ese mismo día el maíz registró “un límite arriba” en su cotización según la Bolsa de Chicago (CME). El límite arriba es que el precio sube al máximo permitido por día y se bloquea la sesión.

Hacía mucho que no veíamos esto y estaba claro que con el maíz en las nubes y la soya encumbrada, era cuestión de días para ver algo igualmente explosivo en el mercado de trigo, y llegó.

Los rusos hicieron su parte, y le dieron vigencia a un arancel exportador, así que a partir del 15 de febrero y hasta el 1 de marzo se cobraran 25 euros de arancel exportador a cada tonelada de trigo que salga del granero ruso, luego a partir del 1 de marzo y hasta el día ultimo de junio se cobraran 50 euros por tonelada.

Luego un arancel exportador móvil sin ser formalizado pero que seguramente consistirá en un precio objetivo en rublos que será comparado con el precio de exportación convertido igualmente a rublos para ser luego restado y sobre la diferencia cobrar 50% de arancel.

Los rusos no están solos en este esfuerzo del abasto restringido, los argentinos intentaron cerrar los permisos exportadores para maíz, y detener ventas nuevas al menos hasta que llegara marzo.

Lógicamente los productores llamaron a paros de comercialización y el gobierno se retractó de dicha medida, sin embargo, me parece que este seguirá siendo el camino a seguir para el trigo, y potencialmente de nuevo para el maíz.

De hecho, se rumora que los aranceles exportadores para maíz, trigo, soya, y subproductos serán levantados una vez que dicho país está muy complicado económicamente. Argentina es una víctima más del populismo.

Pero el cuento no acaba aquí. Ayer los ucranianos establecieron una cuota máxima de exportación para maíz de 24 millones de toneladas, una cifra holgada, pues igual no llegaran a tanto, les fue mal este pasado ciclo agrícola, así que aun que quieran no hay más que eso.

Sea lo que sea, la medida da nota de la acción que toman algunos gobiernos con excedentes alimenticios en el afán de cortar la creciente inflación alimenticia.

No hay cosa mas cara que la que no se tiene, eso me parece que ya lo sabemos y lo anterior expresado en la práctica se expresa en la aguda acción compradora de muchos países del norte de África. Egipto, Libia, Marruecos y anexos participan activamente comprando trigo en relación directamente proporcional al endurecimiento de las medidas restrictivas, estos países ya pasaron por la pena de la falta de alimento, difícilmente permitirán una segunda ola de primavera árabe. La primera aun no se termina. Mira como están Libia y Siria.

Tenemos que ir cerrando, así que, si me lo permites, diremos simplemente que estamos en un mercado agrícola alcista con capacidades sin precedentes, nunca había visto tantos componentes alcistas en los tres grandes, soya, maíz, y trigo.

Lógicamente si lo veo yo, lo ve todo el mundo y en estos nuevos mercados, los especuladores tienen fácil y rápido acceso, la narrativa les gusta, las gráficas confirman la acción encumbrada y participan con un vigor inusual, para bien y para mal. Estos mercados pueden seguir siendo alcistas y aun así caer víctimas a una toma de ganancias por la inmortalidad del cangrejo, o por el clima… literalmente. La semana pasada fuimos testigos de lo mismo, y mientras las notas de la demanda sonaban fuertes y claras, la toma de ganancias se daba en medio del asombro, sin saber la razón, sentimos el efecto y el mercado se pegó una sentada titánica.

La volatilidad en tendencia alcista será un arma de dos filos, los precios alzando buscan cortar la demanda, extraer inventarios remanentes, y fomentar el incremento productivo. Al ritmo actual, los anteriores son eventos que se darán en el tiempo y mientras tanto, a viajar en la montaña rusa.

¿Estás en buenas manos?

aochoa@rjobrien.com