La Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y El Colegio Nacional presentarán este lunes el reporte a nivel regional Hacer las paces con la naturaleza: un plan científico para abordar la triple emergencia del clima, la biodiversidad y la contaminación. Con la intervención de expertos en diferentes disciplinas de la ciencia, se preparó una serie de conferencias, diálogos y reflexiones en torno al origen y los resultados del documento este 31 de mayo y 1 de junio.

Se trata de un informe que es la recopilación de toda la base científica que se ha producido desde los distintos organismos de las Naciones Unidas y con la participación de miles de expertos y centenas de universidades que representan a todo el mundo por al menos 20 años.

La actividad es coordinada por la colegiada Julia Carabias Lillo, quien platicó a El Economista que se trata de la ciencia más actualizada y sobre todo evaluada por pares, “tienen una gran valía porque se logró un esfuerzo de síntesis para generar un documento ágil y accesible para los tomadores de decisión y público en general”.

Explica que se pone énfasis en algo que no se había colocado con suficiente atención, analizar varios temas de manera conjunta, “Sabemos que los objetivos, las metas, los compromisos que se van estableciendo y todos los mecanismos de financiamiento de estos acuerdos multilaterales deben alinearse y apoyarse mutuamente porque estas emergencias ambientales no se pueden ver por separado, o van juntas o no se resuelven”.

Un punto más a destacar por la doctora Carabias, es que al tener un lenguaje sencillo, podrá llegar a más gente, “además de la participación de los expertos, hubo participación de personal de comunicación para que los mensajes fueran contundentes, claros y llamen a la emergencia y alerta en la que estamos”.

Aseguró que la ciudadanía es parte de las soluciones sin duda alguna, “precisamente un capítulo se refiere en su parte final a que todos los actores están jugando un rol en la transformación de la relación sociedad-naturaleza, gobiernos, sociedades internacionales y financieras, la iniciativa privada, las organizaciones de la sociedad civil, pero también los individuos pueden considerar su relación con la naturaleza, aprender de sustentabilidad, cambiar nuestros hábitos y la suma de estos esfuerzos por supuesto que contribuyen, incluso más allá, cuando los individuos se organizan sin duda alguna los impactos son mucho más positivos”.

Precisamente por ello El Colegio Nacional al ser una institución pública y gratuita que transmite el conocimiento a un público amplio, pretende dar a conocer este tipo de información que surge desde la ciencia para darle a los ciudadanos elementos que sirvan para hacer cambios de actitudes y tener una mejor relación con el medio ambiente, “esto es la construcción de una mejor ciudadanía”.

Una perspectiva global que no excluye las acciones locales

La bióloga e investigadora comparte que analizar las cosas desde la perspectiva global no es excluyente de verlo como tema regional y luego nacional, “la visión global lo que nos explica es que en estos temas no importa donde ocurra un impacto, va a tener repercusiones en todo el mundo”, dijo que esto fue muy claro cuando se tuvo el problema de la capa de ozono, donde los países más afectados del sur y norte del planeta, en los polos, no eran quienes consumían los gases clorofluorocarbonados; estos se producían en los países industrializados y quienes consumíamos estos a través de la refrigeración y aires acondicionados, pero al subir el gas a la atmósfera se fue acumulando en una región que no tenía participación.

Pero además hay una perspectiva regional, porque compartimos culturas y procesos sociales y económicos semejantes, es el caso de América Latina y el Caribe, o los países europeos, por lo que también se tiene que desarrollar una perspectiva en conjunto, “compartimos recursos economía y cultura, y la forma de abordar los problemas se acoplan mejor a lo que es nuestra propia identidad”. Luego todo esto debe ser aterrizado en las agendas nacionales.

Concluye que este tipo de informes no son una propuesta concreta de política pública, son los elementos que brindan la ciencia de que lo que hagamos o dejemos de hacer va a tener impactos, por lo tanto, las decisiones de las políticas públicas que cada país tome tendrán que ajustarse a evitar que esos impactos ocurran de acuerdo con las características de cada nación. ”No son recetas de cocina, esto es complicado, pero los documentos orientadores sirven para la elaboración de las políticas publicas nacionales, regionales y globales”.

Este documento se presentaría en las cumbres que venían alrededor del 75 Aniversario de las Naciones Unidas,  pero la pandemia desactivó estos eventos multilaterales, ahora en 2021 se retoman los eventos para su presentación. En México ocurre entre dos fechas emblemáticas que son el Día mundial de la biodiversidad (22 de mayo) y el día mundial del medio ambiente (5 de junio). 

La presentación regional del documento y el programa completo se transmitirá a través de las plataformas digitales de El Colegio Nacional:

Página web: www.colnal.mx

YouTube: elcolegionacional.mx

Facebook: ColegioNacional.mx

nelly.toche@eleconomista.mx