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Solicitan ganaderos lecheros estrategias de apoyo ante el COVID-19

BOLETÍN DE PRENSA CNOG. Con información de IICA

La producción de leche en México es de 12 mil 275 millones de litros, el consumo nacional 15 mil 555 millones de litros y las importaciones 4 mil 121 millones de litros de leche equivalente.

Nuestro país cuenta con 250 mil unidades de producción, el 96 por ciento cuenta con menos de 100 cabezas; el inventario ganadero lechero es de 2 millones 529 mil 672 cabezas, de las cuales el 92 por ciento son especializados y el resto de doble propósito.

Las estrategias de la cadena de la leche ante el COVID-19 son que el Gobierno Federal agilice la devolución del IVA, el establecimiento de créditos blandos por parte de la banca de desarrollo, de fácil acceso y largo plazo; incremento en la compra de leche por parte de LICONSA; ordenamiento del mercado y un programa flexible a productores que tengan créditos con la banca comercial.

Lo anterior fue demandado por el tesorero de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), MVZ Salvador Álvarez Morán al participar en el Webinar “Produciendo Proteína Animal en Tiempos de COVID-19: con la conferencia Leche y Productos Lácteos, organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en la que solicitó la intervención del Poder Legislativo para modificar la Ley de Impuesto sobre la Renta a fin promover la creación de cooperativas de consumo.

Señaló que en el caso de presentarse una sobre oferta de leche en lo que resta del año(durante el verano), se propone un programa de secado y retiro de leche del mercado y que LICONSA la capte descremada en polvo, especialmente la que provenga de pequeños y medianos productores.

Se espera que este organismo sustituya de manera definitiva el uso de polvo por leche fresca de los ganaderos nacionales. Esto podría representar una demanda adicional de 200 a 300 millones de litros al año y las organizaciones del sector primario deberán promover el cooperativismo, con el fin de realizar compras de insumos en volumen y bajar costos de producción y, además, para comercializar de mejor manera su leche.

También que la industria incremente la captación de lácteo fresco nacional, reduciendo la elaboración de productos lácteos con leche en polvo y preparaciones alimenticias y gestionar con el Gobierno Federal que los programas sociales, a través de los cuales se apoya a la gente de bajos recursos con lácteos, utilicen leche de productores nacionales, sin sustitución de sus ingredientes.

Sobre el impacto que se tuvo en la primera etapa de la pandemia en la cadena de la leche dijo que se tuvo incremento en el consumo de leche de larga vida por las compras de pánico, situación que evitó la reducción de las compras de leche cruda que tradicionalmente se espera en semana santa y una caída significativa en el consumo de queso, yogur, crema y mantequilla por cierre de restaurantes y hoteles.

Sobre el impacto de la cadena de suministro en la producción de leche se interrumpió temporalmente el alimento para el ganado por el incremento en el costo de los mismos para los productores; el tipo de cambio también ha afectado el costo de producción de leche, ya que algunos insumos son de importación, por lo que el margen de utilidad se ha reducido; aunque no se ha registrado una reducción en la demanda de leche cruda, sí se ha observado una disminución en el precio que se paga al productor.

El también presidente del gremio de Productores Lecheros destacó que la que la producción de leche en México es de 12 mil 275 millones de litros, el cual representa el 74.5 por ciento del consumo nacional, ya que este representa 15 mil 555 millones de litros, por lo que las importaciones representan 4 mil 121 millones de litros de leche equivalente, que es el 25.5 por ciento del consumo total.

Es importante mencionar, dijo, que nuestro país cuenta con 250 mil unidades de producción, de las cuales el 96 por ciento cuenta con menos de 100 cabezas; el inventario ganadero lechero es de 2 millones 529 mil 672 cabezas, de las cuales el 92 por ciento son especializados y el resto de doble propósito.

Los principales productores de leche son; Jalisco con 21 por ciento, Coahuila 12 por ciento, Durango 11 por ciento, Chihuahua 10 por ciento, Guanajuato 7 por ciento, Veracruz 6 por ciento Puebla 4 por ciento México 3 por ciento y el resto del país 26 por ciento.

Cabe mencionar que la región templada produce el 46 por ciento de la producción de leche, la región árida el 36 por ciento, el trópico húmedo 11 por ciento y el trópico seco 7 por ciento.

El consumo de productos lácteos se ha reducido por la situación económica del país y como consecuencia del coronavirus

En el encuentro, Diego Montenegro, representante del IICA en México,  destacó la importancia del consumo de proteína animal para mejorar la nutrición de la población, la construcción de alianzas públicas y privadas que deriven en el acceso de productos lácteos a una población cada vez mayor y también recalcó el tema de la sanidad.

Destacó la importancia de contar con prácticas veterinarias en el agro para mantener la salud y el bienestar animal, la inocuidad de los productos de origen animal, la salud pública veterinaria, la productividad pecuaria, y la facilitación del comercio de animales y de productos con este origen.

El productor y empresario José Trejo habló sobre la necesidad de favorecer la integración de las cadenas productivas, de mejorar la tecnología, y de ofrecer acompañamiento técnico y financiamiento para tener una mayor rentabilidad y eficiencia en la producción de las cadenas productivas de lechería tropical.

En su participación, resaltó la necesidad del cuidado del manejo de suelos para contribuir a la captura de carbono en las nuevas formas de producir, así como de proyectos sustentables para cuidar los recursos naturales.

Fortalecen sus capacidades enlaces territoriales en curso de desarrollo territorial y economía social

El Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), El Instituto Interamericano de Cooperación para la agricultura (IICA)  y el Fondo Nacional de Turismo (FONATUR) ofrecen el curso Chacáh – Soluciones TerritorialESS de Introducción a la Economía Social y Solidaria, como parte de un proyecto para la dinamización de territorios rurales.

El curso forma parte del Proyecto Dinamización de territorios rurales en escenario post-COVID-19. Desarrollo Territorial Sostenible en la Península de Yucatán, que desarrollan el Instituto Interamericano de Cooperación para la agricultura (IICA), el Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), y el Fondo Nacional de Turismo (FONATUR), en alianza con la Red para la Gestión Territorial del Desarrollo Rural Sustentable en México, Red GTD.

Esta capacitación virtual es ofrecida en alianza con la Red para la Gestión Territorial del Desarrollo (GTD) está dirigido a funcionarios que se desempeñan en los territorios rurales como enlaces y se suman a personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y becarios del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), en el que se abordará el enfoque de Economía Social y Solidaria en el marco del Desarrollo Territorial Sostenible, dando una perspectiva de integralidad, articulación y asociatividad  entre los emprendimientos comunitarios.

Diego Montenegro, Representante del IICA en México y Coordinador de la Región Norte (Canadá, Estados Unidos y México), señaló que el curso detonará la articulación territorial desde los diferentes programas gubernamentales y proyectos locales, en beneficio de las comunidades, lo cual es cada vez más necesaria ante el escenario que se plantea por el COVID 19.

La discusión sobre temas claves para el desarrollo rural, con énfasis en la creación de alianzas estratégicas, inclusión, desarrollo de capacidades y acompañamiento como base del enfoque territorial, es oportuna para la aplicación de las estrategias de apoyo a sistemas territoriales de producción, consideró Montenegro.

Juan Manuel Martínez, director General del INAES, mencionó la importancia de fortalecer la participación social y la organización para el desarrollo de proyectos comunitarios.

“Hay que ser eficientes y contar con proyectos sustentables de gobernanza comunitaria, con rentabilidad económica y con un equilibrio adecuado con el ecosistema, dijo.

Rogelio Jiménez Pons, director general de Fonatur y quien apoya el Proyecto Prioritario Tren Maya, consideró que el curso es fundamental para el beneficio de las comunidades, pues apoyará la dinamización de los territorios.

Como resultado del curso, se espera favorecer la definición de estrategias que permitan la reactivación y dinamización de la economía social rural en un escenario post-COVID, basado en el fortalecimiento de las actividades económicas sustentables.

Especialistas del consorcio de instituciones quienes liderar esta acción territorial/proyecto, expusieron la estructura del curso, que consiste en un proceso de formación de tres módulos que abarcan lo teórico conceptual, temas de habilidades blandas, de planeación y gestión territorial participativa desde el enfoque de economía social, mediante estrategias e instrumentos que apoyan el fortalecimiento de emprendimientos de economía social.

 

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