domingo , 20 septiembre 2020
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En el Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Forestal “El Tormento” se tienen a resguardo más de 200 especies tanto forestales como de animales.

Un tesoro en la selva

BLOG DE LA CONAFOR.

En medio de la selva de Campeche, el Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Forestal “El Tormento” surge como una fuente de conservación y aprovechamiento de los recursos forestales.

Enclavado en un sitio donde la selva tropical del sureste mexicano aún se conserva intacta, se encuentra el Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Forestal “El Tormento”.

Es un área de 1,400 hectáreas en Escárcega, Campeche, que contiene en su interior árboles de 15 a 30 metros de altura y es hábitat de mamíferos como saraguatos, ardillas, sereques, tepezcuites, martuchas, puercoespín, nauyacas; víboras cascabel y boa, iguanas y una gran diversidad de aves y flora.

Además de preservar su estado natural, dentro de este lugar se diseñaron un jardín botánico, un orquidiario,  un arboretum, una torre de observación para detectar incendios forestales, un área de colecta de recursos genéticos y espacio para intercambiar experiencias.

Décadas atrás, esta selva mediana ocupaba mayor superficie, pero la mancha urbana y los cultivos la redujeron.

Debido a que el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas y Agropecuarias (INIFAP) tuvo un proyecto para crear un campo experimental en este sito, se pudieron reservar 1,400 hectáreas.

El campo experimental quedó sin funcionamiento en 1961 y la vegetación se fue adueñando de los edificios, casas e instalaciones que se construyeron.

Fue hasta 2016 cuando la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) retomó el proyecto e invirtió 35.3 millones de pesos para contratar personal, servicio de vigilancia, telecomunicación, señalética e imagen, reparar instalaciones, reactivar investigaciones y  brecha experimental.

Para proteger los recursos, ahora se cuenta, entre otros equipos, con brigadas para evitar incendios forestales y para el tratamiento fitosantario en 870 hectáreas.

A la fecha han visitado el lugar 800 personas, entre estudiantes, turistas, empresarios y catedráticos, algunos  de ellos de otros países como Canadá, Guatemala y Colombia.

Además, en octubre de 2018 se llevó a cabo el primer festival de las aves “El Tormento”.

Se tienen a resguardo más de 200 especies, 140 de ellas forestales y más de 60 de animales,  lo que representa una fortaleza genética del trópico húmedo de México.

En la zona, más de 100 familias se benefician con la generación de empleo.

CONAFOR busca consolidar este espacio como un centro de relevancia mundial en el manejo de bosques tropicales y conservación de los recursos genéticos, así como la reactivación de plantaciones forestales experimentales.

Los conocimientos generados no se quedarán ahí, la intención principal es transferirlos a los ejidos y comunidades poseedoras de terrenos forestales para que tengan un mayor éxito en el manejo responsable de los recursos forestales, generándoles bienestar sin afectar la biodiversidad.

 

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