viernes , 20 septiembre 2019
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Una Semarnat orientada con y para ciudadanos

Iván Restrepo. LA JORNADA.

Sólo quedan cenizas de los dos incendios que afectaron la zona núcleo de la reserva de la biosfera de Sian Ka’an, una de las más importantes de América. El fuego acabó con más de 2 mil 500 hectáreas. Se desconoce el origen de ambos siniestros, que en un principio se atribuyeron a quienes buscan abrir la reserva a actividades empresariales. Tampoco se sabe si el gobierno federal y el estatal ya envían ayuda alimentaria a las comunidades de la Tarahumara, donde, de acuerdo al secretario de Desarrollo Social de Chihuahua, sus habitantes sufren “hambruna crónica”. Líderes comunales exigen tener los apoyos del programa gubernamental Sembrando Vida que se otorga ya a campesinos pobres del sur del país.

En espera de que se acabe esa “hambruna crónica, veamos varios casos referidos al agua. La presa Endhó y su área contigua en El Mezquital, estado de Hidalgo, están severamente contaminadas por las aguas negras de la capital del país, centros urbanos vecinos y numerosas industrias. Hace más de un siglo con dichas aguas se creó el distrito de riego 003, el más extenso en su tipo del mundo. Son varias las enfermedades que la contaminación ocasiona a las poblaciones circundantes, pero no figuran en las estadísticas epidemiológicas oficiales. La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anuncia que restaurará ecológicamente la Endhó y su área circundante. Algo prometido hace 50 años por el gobierno federal. Es muy sencillo hacerlo: cumpliendo la normatividad que ordena a municipios y empresas tratar sus aguas residuales. Pendiente que también tienen los demás municipios del país.

Agreguemos tres casos más relacionados con embalses que ocupan desde hace tiempo la atención pública en varias entidades. El primero es la construcción de la presa Libertad para dotar de agua a Monterrey. Costará 5 mil millones de pesos. La mitad provenientes del gobierno federal. Es la alternativa para remplazar al fallido Acueducto Monterrey VI. El embalse se ubica en los municipios de Montemorelos y Linares y afectará a una importante zona citrícola. Productores agrícolas se oponen a dicha obra porque los dejaría sin agua y no solucionará la carencia de líquido en la metrópoli norteña. En ello concuerdan organizaciones sociales de Nuevo León que, además, sostienen que servirá fundamentalmente para negocios inmobiliarios en un área cercana a donde se ubica La Libertad.

El segundo es la presa El Zapo-tillo, en los Altos de Jalisco, para dotar de agua a Guadalajara y León. Cuando hace 10 años se inició su construcción, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) reconoció que se cometieron graves violaciones a los derechos de propiedad, legalidad, seguridad jurídica, consulta y participación; medio ambiente, desarrollo y salud de las comunidades de Temacapulín, Acasico y Palmarejo. Dicha recomendación no se ha cumplido por lo que la CEDHJ solicitó al actual gobernador de Jalisco atenderla. Cuando estaba en campaña electoral, el hoy presidente de la República pro-metió a los lugareños afectados por El Zapotillo que, de ser electo, la suspendería. Ahora dice que seguirá adelante.

El tercero se refiere a las obras en la presa Pilares-Bicentenario, iniciadas en 2013. Tienen avance de 84 por ciento, pero se detuvieron a falta de financiamiento y la oposición de la comunidad indígena de Guarijíos al dañar sus tierras y en general el medio ambiente. Además, las autoridades no hicieron las consultas exigidas por ley para proyectos de infraestructura en comunidades indígenas. Un tribunal local falló a favor de los guarijíos y ordenó realizar dicha consulta y elaborar los estudios de impacto ambiental.

El Presidente de la República promete concluir otras tres presas iniciadas o propuestas en sexenios anteriores: las Picachos y Santa María, en Sinaloa; y la Chihuero, en Michoacán. Al igual que la Zapotillo, Libertad y Pilares-Centenario, son cuestionadas por negativos efectos ambientales, económicos y sociales. Víctor Toledo, titular de la Semarnat, afirma que dicha dependencia “estará orientada por los ciudadanos, con la participación de los ciudadanos”. Ojalá se haga realidad en estos y otros casos, como la minería.

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