El tema climático no perdona ni distingue entre sureños o norteños, aplica castigo por igual y para muestra no hace mas que ir a ver a Canadá para ver los estragos que esta dejando una sequia inédita

Muy buenos días, buenas tardes, buenas noches. Estamos en el corazón del verano en el hemisferio norte y con ello llega la temporada de definición de rendimientos agrícolas.

El maíz se ve potente y frondoso en los estados con “I” Iowa, Indiana, e Illinois. Honestamente muy bien, de momento bien, si el calor no se agudiza a extremo, aun cuando no llueva mucho, parece que se logrará una cosecha bastante correcta. No es aún tiempo para adelantarnos, pero para que te digo que no si, si.

En cambio, la soya se ve un poco aletargada, un tanto mal logrado, sin ese efecto de potencia que normalmente se puede ver en estos tiempos.

Como ya hemos repetido varias veces, ni la soya ni el maíz se pueden permitir errores productivos, tenemos aun inventarios muy delgados, pero esa historia ya te la sabes, solo debemos agregar que tenemos inventarios tan ajustados de soya por ejemplo que estamos viendo menores ritmos de molienda en Estados Unidos, los márgenes son buenos, pero no se puede moler más simplemente porque la soya no se encuentra con facilidad.

Los agricultores norteamericanos tienen muy poca disponibilidad en sus instalaciones y el canal comercial tiene todo ya en ejecución, mientras esto sucede, Brasil sigue exportando soya a todo galope y es Brasil de quien queremos hablar de momento, los brasileros con el patrocinio de mamá naturaleza irán a sembrar con mucho entusiasmo la campaña entrante, una cosecha de soya que pudiese tornarse histórica, récord total, pero lógicamente se necesita el aval de mamá naturaleza y anda brava la patrona, la sequia en Brasil ha hecho estragos en los vaso comunicantes que nutren al Paraná y esto se expresa en un calado menor.

No es la idea ponernos técnicos al respecto, pero solo imagina que el río tiene un muy bajo caudal y que por ello la navegación es complicada, los buques no pueden cargar a toda capacidad, cosa que se hace aún más astringente cuando estamos en un mercado de fletes marítimos simplemente en fuego.

El tema climático no perdona ni distingue entre sureños o norteños, aplica castigo por igual y para muestra no hace mas que ir a ver a Canadá para ver los estragos que esta dejando una sequia inédita, las perdidas productivas se acrecientan día con día.

Canadá estará muy alejado del circuito exportador y dejará un hueco importante en el abasto de trigo, de canola y eso para no mencionar garbanzo, lentejas, chicharos y anexas.

La situación climática obviamente también está teniendo su efecto en Europa occidental y la zona del mar negro, del lado europeo fuertes inundaciones y el resto calores que están mermando un cultivo en la zona de los estados independientes que pintaba para récord y poco a poco se hace menos abundante.

Esto hasta el momento parece una gestión de quejas y excusas más allá de lo que debe ser una crónica ordenada de situaciones aleatorias que te podrían dar como planteamiento ultimo la prudente administración de riesgos.

Y ese debe ser justo el espacio de remate para esta columna, el hablar de una iliquidez total en nuestros mercados, una situación angustiante en donde lo mas prudente es guardar tus posiciones mas pequeñas que tu opinión de precio, nuestro espacio en la operación de derivados tiene historias encontradas, instancias de mal acomodo y situaciones que reducen la visibilidad sobre formación de precios.

Los mercados agrícolas están impregnados de irregularidades, el día de hoy estimamos una demanda supuesta que no esta asegurada y tenemos dudas enormes sobre la producción, a esto se le llama tierra de nadie, y es algo con lo que no debes jugar.

¿Estás en buenas manos?

aochoa@rjobrien.com